Dietas veganas y suplementación nutricional

281

Una dieta a base de alimentos de origen vegetal debe ser bien planeada, ya que tiene como objetivo ser sana y nutricionalmente adecuada; pudiendo proveer de beneficios a la persona en la prevención y tratamientos de ciertos problemas de salud.

Una dieta o plan alimenticios debe planearse de acuerdo a las características de alimentación saludable y apropiada al individuo a lo largo de su trayectoria de vida, las dietas a base de alimentos de origen vegetal se pueden clasificar en tres grandes grupos dependiendo del tipo de alimentos que se incluyen. Estas no consideran carne de ninguna fuente (mamíferos, aves y pescado) (1):

Lacto-ovo vegetariana Alimentación a base de granos, vegetales, frutas, legumbres, semillas, nueces, productos lácteos y huevo
Lacto vegetarianas Son aquellas que excluyen el consumo de alimentos de origen animal además de huevo pero si incluyen lácteos
Veganas Excluyen todos los productos de origen animal incluyendo productos lácteos y huevo

Existen diversas razones para elegir llevar una de estas dietas entre las que se incluyen consideraciones de salud, ya que este tipo de alimentación está asociada con un menor riesgo de presentar enfermedades crónicas no transmisibles como hipertensión arterial, diabetes mellitus tipo 2, dislipidemias y   algunos tipos de cáncer (1). Otras razones de interés incluyen la preocupación por el medio ambiente y los derechos de los animales.

Estos planes de alimentación tienden a ser bajas en grasas saturadas y colesterol y altas en fibra dietética, magnesio, potasio, vitamina C, vitamina E, folatos, carotenoides, flavonoides y fitoquímicos.

Por otro lado, este tipo de dietas, sobre todo las veganas que son aquellas que excluyen todo los alimentos de origen animal y sus derivados, pueden tener bajo aporte de vitamina B12, calcio, vitamina D, zinc, hierro, yodo y omega 3; en estos casos los suplementos alimenticios pueden proveer útiles cantidades de estos nutrimentos.

Las fuentes alimentarias de vitamina B12 son de origen animal por lo que la suplementación con esta vitamina se sugiere sobre todo en aquellas personas que siguen una dieta vegana.

El calcio, es otro nutrimento que se presenta en bajas cantidades en los planes de alimentación que no incluyen lácteos, aunado a que los altos consumos de frutas y vegetales rico en potasio y magnesio interfieren en la absorción de calcio en los huesos, los oxalatos presentes en espinacas y acelgas, así como los fitatos en semillas y cereales también pueden reducir la absorción de este mineral. (1)

La producción de vitamina D se da por exposición a la luz solar la cual depende de variables como el tiempo de exposición al sol, la temporada, la pigmentación de la piel y el uso de bloqueadores, siendo sus principales fuentes de origen animal como el aceite de pescado, ternera, champiñones y yema de huevo; la suplementación puede ayudar a complementar los requerimientos de esta vitamina cuando no se tenga una apropiada exposición solar o consumo de alimentos o suplementos que la contengan.

Los frijoles, alubias, germen de trigo, levaduras de cerveza y algunos frutos secos son considerados fuente de zinc, sin embargo, la absorción de este mineral puede estar comprometida por el ácido fítico presente en cereales no refinados y legumbres. Aumentar la biodisponibilidad de este mineral se puede lograr a través de las técnicas de preparación como el remojo y germinado de los cereales y legumbres para disminuir el contenido de ácido fítico o bien combinado las fuentes de zinc con productos ricos en ácido cítrico presente en frutas y verduras, lo que favorece su absorción.

Al igual que el zinc la biodisponibilidad del hierro no-hemo proveniente de productos de origen vegetal, puede verse comprometida por la presencia de fitatos, calcio y polifenoles, combinar las fuentes de hierro con vitamina C y otros ácidos orgánicos puede ayudar a mejorar la absorción, así como los métodos de preparación ya sugeridos para cereales y legumbres. (1)

Para cubrir los requerimientos de yodo es indispensable incluir sal yodada y vegetales marinos.

Las dietas a base de productos de origen vegetal suelen ser ricas en omega 6, no así en omega 3 cuyas principales fuentes son huevo, pescados grasos y algas. El consumo de alimentos ricos en ácido alfa-linolénico (ALA) como nueces, semillas de lino y semillas de chía son apropiadas para cubrir parte de los requerimientos de ácido eicosapentaenoico (EPA) y ácido docosahexaenoico DHA.  La suplementación con DHA proveniente de microalgas suele ser una opción con adecuados niveles de absorción. (3)

Para concluir, podemos decir que  las personas que llevan este tipo de dietas o alimentación, principalmente las veganas, pueden tener dificultades para cubrir las necesidades de los mencionados micronutrimentos,  por lo que, se puede considerar la suplementación como  una buena opción para cubrir los requerimientos diarios.

____________________________

Autor

L.N. Coral Moctezuma Alcántara

Gerente de la Asociación Nacional de la Industria de Suplementos Alimenticios, A.C.

Especialista en Desarrollo de Alimentos

Referencias: