Nutrición para el regreso a clases

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El sobrepeso y la obesidad es un problema de salud que va en aumento en todo el mundo y no podemos ignorar el hecho de que afecta de igual manera a adultos, adolescentes y niños en etapa escolar7.

El exceso de peso en la infancia y adolescencia está relacionado con factores como una dieta poco saludable, es decir, rica en calorías asociado al alto consumo de grasas y azúcares, un mayor tiempo frente a las pantallas como videojuegos, televisión, celular y computadora lo que ocasiona una baja actividad física. Algunas enfermedades que se asocian con la obesidad en escolares y adolescentes son diabetes, hígado graso, hipertensión, dislipidemias, síndrome metabólico, asma, problemas ortopédicos, autoestimas y depresión7.

Por otro lado, una alimentación adecuada coadyuba al crecimiento y desarrollo saludables de los niños y niñas, por ello, es importante formar hábitos de alimentación desde edades tempranas para que en la edad adulta gocen de buena salud6.

La alimentación no solo debe considerar los alimentos que se consumen en la casa, sino también aquellos que se adquieren fuera de ella, como es el caso de la escuela6. En este artículo hablaremos de dos importantes momentos de consumo para los niños: el desayuno y el refrigerio escolar.

El desayuno

El desayuno es considerado el alimento más importante del día, ya que rompe con el largo ayuno de la noche, ayuda a los menores a mejorar su rendimiento físico e intelectual y, por lo tanto, académico; es decir, mejora su memoria, atención y están más motivados a participar en clase3,4.

Desayunar de forma habitual conlleva a la formación de hábitos de alimentación saludables, la elección de alimentos nutritivos y una ingesta energética adecuada, ayuda a disminuir los antojos, favorece un menor consumo de alimentos de bajo valor nutricional como frituras y dulces, además de una adecuada ingesta de alimentos a lo largo del día, es decir no llegan con demasiada hambre a la comida y/o cena.4

Un desayuno adecuado debe estar compuesto por1,2,5:

Verduras y frutas

Cereales y tubérculos

Leguminosas y alimentos de origen animal

 

Son importantes porque:

Proporcionar vitaminas y minerales que son indispensables para que se lleven a cabo los procesos metabólicos del cuerpo. Además de que contienen fibra que actúa como regulador intestinal Proporcionan la mayor parte de la energía que los niños y niñas necesitan para realizar sus actividades escolares. Son la principal fuente de proteínas que ayudan al crecimiento y desarrollo de los menores.
 

Recomendaciones:

Es mejor que se consuman enteras y en el caso de las verduras pueden ser preparadas al vapor, por ejemplo: brócoli, ejote, chayote, calabaza, espinaca, papaya, melón, sandía, plátano, fresa De preferencia que sean integrales, por ejemplo: Tortilla de maíz, avena, arroz, pan tostado, pastas. Prefiriendo preparaciones asadas, a la plancha, con poco aceite, por ejemplo: Frijoles, lentejas, habas, huevo, pollo, pescado, leche, yogurt.

 

Es importante mencionar que NO se debe obligar a los niños a comer la cantidad que el padre o la madre considera conveniente, lo importante es ayudarlos a reconocer sus señales de hambre y saciedad1.

Refrigerio en la escuela

Este momento de consumo tiene el objetivo de hacer que el niño o la niña llegue con menos hambre a la comida, además de que puede distribuir mejor el consumo de los nutrientes necesarios para el buen funcionamiento del cerebro y del cuerpo. El refrigerio no debe ser excesivo, ya que su intensión no es reemplazar al desayuno6.

Un refrigerio adecuado debe proporcionar pequeñas raciones de frutas o verduras, cereales y/o fuentes de proteína, es importante hacerlo variado y de apariencia agradable a los sentidos.

Algunas ideas para el refrigerio escolar son:

  1. Atún con verduras y galletas
  2. Yogurt con fruta y granola
  3. Sándwich de queso panela con espinacas y jitomate
  4. Taquitos de pollo con crema, queso y lechuga

Finalmente, se debe motivar en los niños y niñas el consumo de agua simple, evitando las bebidas azucaradas5,6, fomentar la actividad física como por ejemplo: caminar hacia la escuela o la casa, subir las escaleras, jugar en el recreo con los amigos o en el parque con la familia, así como practicar algún deporte por las tardes5.

No olvidemos acudir con un profesional de la salud que ayudará a conocer los requerimientos específicos de cada persona dependiendo de la edad, sexo, actividad física; así como brindar estrategias de alimentación y nutrición para asegurar la salud de los pequeños.

Este regreso a clases, no olvides incluir la nutrición en la lonchera de tus hijos.

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AUTOR

Fernanda Romero – Nutrióloga, Educadora en Diabetes

Especialista en alimentación fitness y pacientes con diabetes en cualquier etapa de vida, así como en desarrollo de planes de alimentación y autocuidado personalizado.

Instagram @_nutrifer

Referencias:

  1. Bonvecchio, A., González, W., & Fernández-Gaxiola, A. (2015). Alimentación en las diferentes etapas de la vida. En: Guías alimentarias y de actividad física en contexto de sobrepeso y obesidad en la población mexicana: documento de postura (1.a ed.). Revisado el 13 de agosto de 2023. Disponible en: https://www.anmm.org.mx/publicaciones/CAnivANM150/L29_ANM_Guias_alimentarias.pdf
  2. Campos, J., Pérez, J., Rubio, J., Calderón, V., González, E., & García, A. (2008). Modelos de desayuno, almuerzo de media mañana, merienda y cena. En: Guía de comedores escolares. Revisado el 13 de agosto de 2023. Disponible en: https://www.sennutricion.org/media/guia08_COMEDOR_ESCOLAR_txt.pdf
  3. Cubero, J., Franco-Reynolds, L., Calderón, M., Caro, B., Rodrigo, M., & Ruiz, C. (2017). El desayuno escolar; una intervención educativa en alimentación y nutrición saludable. Didáctica de las ciencias experimentales y sociales 32:171-182. Revisado el 12 de agosto de 2023. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/320420789_El_desayuno_escolar
  4. Galiano, M., & Moreno, J. (2010). El desayuno en la infancia: más que una buena costumbre. Acta Pediatr Esp 68(8):403-408. Revisado el 12 de agosto de 2023. Disponible en: https://static.ecestaticos.com/file/288/613/853/28861385342ea2e02c14a3f50f25c5cf.pdf
  5. Secretaría de Educación Pública. Recomendaciones para una Alimentación Saludable. Manual para madres, padres y toda la familia (2.a ed.). Revisado el 13 de agosto de 2023. Disponible en: https://educacionbasica.sep.gob.mx/multimedia/RSC/BASICA/Documento/201611/201611-3-RSC-l100yBJI2X-alimentacion_saludable.pdf
  6. Serafin, P. (2012). Manual de la Alimentación Escolar Saludable. Revisado el 12 de agosto de 2023. Disponible en: https://www.fao.org/3/as234s/as234s.pdf
  7. Shamah-Levy, T., Gaona-Pineda, EB., Cuevas-Nasu, L., Morales-Ruan, C., Valenzuela-Bravo, DG., Méndez-Gómez Humarán, I., & Ávila-Arcos, MA. (2023). Prevalencias de sobrepeso y obesidad en población escolar y adolescente de México. Ensanut Continua 2020-2022. Salud Publica Mex 65(supl I):S218-S224. Revisado el 22 de agosto de 2023. Disponible en: https://www.saludpublica.mx/index.php/spm/article/view/14762/12421